La provincia de Misiones se convirtió en la primera de Argentina en sancionar una ley para investigar y desarrollar hongos medicinales. La norma crea un programa que impulsa la investigación científica, la producción y el uso responsable de estos hongos, integrando el trabajo de investigadores, universidades, productores y el sistema de salud.
Además, la ley promueve la conservación de la biodiversidad, reconoce el valor de los saberes tradicionales y crea un Banco de Cepas Fúngicas para proteger las especies nativas y fomentar el desarrollo científico local. También aclara que no incluye hongos psicodélicos, los cuales continúan regulados por la legislación vigente.







